Fragmentos de la inducción draconiana 3 – El Imperio

Fragmentos de la inducción draconiana 3 – El Imperio

Enigmáticamente como habían llegado, los Eternos desaparecieron, dejando a los draconianos a merced de su carácter tiránico. Su último aporte fue tecnología terramórfica que les permitió transformar algunas colonias en lugares similares a Al-Tuban que soportaban la vida draconiana.

 

Esta nueva situación llevó a que en poco tiempo las colonias mineras más grandes y prósperas desafiaran el gobierno de Al-Tuban e intentaran independizarse, discutiendo la hegemonía de una clase no evolucionada y reticente del progreso, a la cual consideraban como “brutos dracaenis bípedos”.

DAKO 0223No obstante, los gobernantes de Al-Tuban habían previsto este escenario, y tenían trabajando hacía tiempo a las mentes más brillantes de su civilización en tecnología no antes vista por los draconianos. Su respuesta al intento disidente fue rápida y terminante. Tras asegurar primero las colonias que aportaban materiales para la construcción de naves, la flota exploradora se convirtió en una armada letal, cargada con un arsenal bélico imponente que subyugó la rebelión y destruyó cualquier nuevo intento subversivo.

El final de los conflictos tuvo también como consecuencia la creación de un Imperio con un control mucho más firme sobre todos los aspectos de la vida draconiana, y en pocas generaciones se sucedieron muchas “dinastías”. El título de Emperador, lejos de ser heredable, era “apropiable” por el draconiano mejor preparado, quien era capaz de desarmar cualquier intento de sus competidores por acceder al trono.

LDUM 0365La expansión de los draconianos continuó, ahora por sectores del espacio antes resguardados por los Eternos. Fue entonces cuando se encontraron con otros planetas habitados, e incluso con especies inteligentes y civilizaciones con distinto grado de avance tecnológico. Su primer encuentro de este tipo fue con los meraqi; su planeta se encontraba devastado por una guerra nuclear, y unos pocos miles de meraqi vivían bajo tierra utilizando su tecnología para sobrevivir.

Poco había para los draconianos allí, y los meraqi aceptaron su incorporación al Imperio sin mediar resistencia. Convencidos de que una especie tan insignificante no podría aportarles algo, los draconianos tardaron en ver todos los alcances de la tecnología meraqi. Sin la guía de los Eternos, la tecnología draconiana había desacelerado su desarrollo, y este encuentro le dio un nuevo impulso en particular en armas de destrucción masiva. No obstante, en ese momento no le dieron ninguna importancia a los experimentos de clonación meraqi.

La expansión del Imperio de Al-Tuban continuó por un inmenso sector de la galaxia, encontrando y sometiendo varios mundos habitados, depredando sus recursos para pasar luego al siguiente planeta. Todo esto cambió cuando encontraron un mundo gigante, increíblemente fértil, y habitado por una civilización humanoide bastante avanzada tecnológicamente, aunque curiosamente pacifista: Khelus.

FROD 0329

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